viernes, 9 de octubre de 2015

SEDENA OBSTACULIZA INVESTIGACIÓN DE CIDH






Su rostro no es el del abuelo bonachón, ni el semblante noble de un general como Lázaro Cárdenas.  Tampoco tiene maneras agradables, su discurso es ríspido y categórico.  Una marcada cicatriz en la cara denuncia un pasado turbio. Su mirada maliciosa y calculadora.  Nos referimos al jefe de la SEDENA: Salvador Cienfuegos.
La postura del general Cienfuegos es contraria a toda luz sobre el caso Ayotzinapa. Decir que no permitirá el interrogatorio a los 16 militares presentes, la noche del 26 de septiembre, es ponerse en evidencia y que algo delicado esconde. "Involucrar a militares solo porque a alguien se le ocurrió, es algo muy grave". Más grave aún, es negarse a dar credibilidad a una ciudadanía indignada y llena de animosidad contra el estado. Que quede claro, es la sociedad mexicana, internacional, y CIDH, quienes están demandando claridad sobre la responsabilidad del 27 batallón de infantería.
"Mis soldados no cometieron ningún delito". Si es así, ¿por qué el temor de que los interroguen? Es obvio que saldrían bien librados ante cualquier instancia que los investigue seriamente. Más aún, ¿por qué ocultar sus nombres y media filiación? Cuando Ud. afirma que "no son criminales", y que actuaron con toda responsabilidad esa noche. Los ciudadanos de Iguala se preguntan: "¿En dónde sacrificaron realmente a los 43 normalistas? Cuando el ejército posee hornos crematorios capaces de incinerar grupos y borrar toda huella".




"La verdad es como el agua tarde o temprano termina por brotar aún entre las piedras", Séneca. Tenga la seguridad que los nombres de esos 16 militares serán fácilmente rastreados, por periodistas acuosos, o detectives intrépidos, puesto que viven y están en funciones. Es obvio que Julio César López, ex normalista y militar de Sedena, tenía amigos dentro del 27 batallón. Es claro que se comunicaba con ellos, por mail o por móvil. La nueva era digital permite grabarlo todo. Y todos esos "puntos oscuros" pronto quedarán expuestos a la luz.




Continúa el general Cienfuegos: "Nosotros solamente respondemos a las autoridades ministeriales mexicanas", entonces, ¿por qué anularon nombres y cualquier otra referencia en sus declaraciones ante el MP? El ejército debe estar al servicio de la patria, es decir de la ciudadanía, y por lo tanto, es su deber responder ante cualquier reclamo de la sociedad que les paga sueldos onerosos para que la defiendan y no para que la defrauden. La soberanía de la nación radica en el pueblo, y no en el jefe supremo de las fuerzas armadas, que es el presidente Peña Nieto.

Ud., y los tres poderes, ejecutivo, legislativo, y judicial, le deben una explicación a México sobre el papel de la SEDENA el día 26.

Máxime cuando se ha venido señalando al ejército de ejecuciones extrajudiciales y desaparición forzada: Tlatlaya, Apatzingán, El charco, Aguas blancas, Ayotzinapa, etc.  Que quede claro que han perdido la confianza de la ciudadanía. Se entiende que en el 27 batallón de infantería hay gato encerrado.  Y cuando se pierde la confianza es para siempre.  




Le recordamos, general Cienfuegos, que esas instancias ministeriales de la PGR, a que hace referencia, hasta ahorita le han venido mintiendo a México con una investigación muy apartada de la realidad. No contribuya a oscurecer doblemente el panorama de los hechos porque tarde o temprano se conocerá la verdad. La "verdad histórica", de Murillo Karam, se ha desplomado estrepitosamente, ante el asombro de la prensa, y organismos internacionales, que no dan crédito a tanto desacato y manipulación de la verdad.

La justicia en México está al servicio de quien la paga, y las corporaciones policíacas, todas, se han corrompido de tal manera que las vemos como enemigas y no como aliadas. México, está a merced del hampa, y de la corrupción gubernamental, y tenemos plena confianza en que la CIDH dejará en claro los hechos ante el mundo.



                                                                                 ¿A quién defienden?







3 comentarios:

  1. Su rostro es del típico criminal nazi, demuestra su desprecio al pueblo que lo mantiene.

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  2. Su rostro es del típico criminal nazi, demuestra su desprecio al pueblo que lo mantiene.

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  3. Sí, es verdad, y las desapariciones forzadas y ejecuciones extra judiciales no mienten. El imperio nazi de Salvador Cienfuegos.

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