viernes, 23 de octubre de 2015

EL AURA HUMANA





¡Hola amigos! Este día inauguramos una nueva sección en este blog sobre temas metafísicos.  La hemos denominado: MÁS ALLÁ DE LA VIDA.

Hoy tenemos como invitado al autor del libro: "Los secretos de la ley de atracción", y es una autoridad en la materia, quien nos hablará del aura y sus múltiples posibilidades.  ¿Conoces el color de tu propia energía?



Sensei Diego Labrousse






El aura es un campo de energía de radiación luminosa multicolor que rodea a los seres vivos y objetos, es como un halo que es invisible para la gran mayoría de los seres humanos, la gran mayoría de los animales, gatos, perros y otros, pueden percibir y ver el aura…

¿Por qué el ser humano no puede percibirla y verla?

Los seres humanos fuimos abandonando las creencias mágicas y esotéricas, hace muchos años un maestros espiritual me dijo: Diego los seres humanos han dejado de creer porque ahora admiran el dios de la tecnología…

El aura Aunque rodea la totalidad del cuerpo, se la puede considerar como una extensión del mismo porque al formar parte de cada célula refleja todas las energías vitales, el aura es una manifestación de la vida en sí misma, de la energía divina.

    Las energías que fluyen a través de nuestras auras reflejan nuestra personalidad, estilo de vida, pensamientos y emociones, revelando nuestro bienestar mental, físico y espiritual.

El aura está dividida en siete capas, relacionadas directamente con los siete chakras (centros de energía alineados a nuestra columna vertebral). Cada una de esas capas puede tener distintos colores. Aquel color que se repita más, es considerado como el color básico de la persona, que es permanente a lo largo de la vida y es capaz de mutar solo en circunstancias muy específicas.




Cada color básico tiene asociadas cualidades positivas y negativas. Los demás colores presentes en el aura, se asocian con los estados interiores momentáneos de la persona, o con una etapa determinada de la vida.

El autor Richard Webster que escribió un libro específico sobre el aura, relata que las mismas se ven como campos de energía que rodean por completo al cuerpo como si fuera un huevo enorme, la mayoría se extiende más un metro alrededor del cuerpo. Dentro de ese gran huevo hay líneas de fuerza y energía electromagnética, que se irradian en todas direcciones y reflejan lo procesos de pensamiento dominante, los sentimientos arraigados en nuestro ser, la salud y el potencial de la persona.

    Todas auras reaccionan e intercambian energía todo el tiempo entre ellas mismas. Cuando conocemos a alguien que nos agrada, nuestras auras se abren y permiten que ellas se mezclen. Cuando dos personas se aman sus auras parecen fundirse en un aura única, grande y vibrante; por el contrario, si estamos con alguien que no es de nuestro agrado, las auras se repelen y comenzamos a sentirnos mal, y este sentimiento de malestar puede durar varios días, inclusive semanas, hasta que retomamos y equilibramos nuestra energía interior (Ki).

     Las emociones y los pensamientos Dominantes negativos pueden provocar cambios permanentes en el aura generando la fuera de atracción negativa a tu vida. En ese caso, transforman sus colores vibrantes en colores apagados, repulsivos y hasta de mal aspecto.




   ¿No te has sentido alguna vez cansado o agotado después de estar con alguien? Es porque consciente o subconscientemente, muchas personas extraen la energía de otras para potenciar la suya propia (Vampiros energéticos).

¿CÓMO VER LAS AURAS?

Voy a compartir contigo ejercicios prácticos para comenzar a lograrlo.

     Si bien muchas personas descubren que pueden ver las auras de manera espontánea, la mayoría tiene que aprender a desarrollar la visión áurica.

Frota con fuerza las palmas de las manos durante unos segundos y mantenelas separadas a unos treinta centímetros de distancia. Quizás  sientas alguna energía entre ellas, especialmente en el centro de la palma y en las puntas de los dedos. Lentamente debes ir juntándolas. Poco a poco, a medida que se acercan las auras notaras una resistencia muy leve. Puede parecer que hay una ligera resistencia o impresión de hormigueo o una sensación de calor o frío. No dejes de acercar las manos; notaras que desaparece la resistencia cuando el aura de cada mano se funde con la otra.

      Experimenta acercando y alejando las manos; sentirás la resistencia cuando se acerquen y frío cuando se separen. Lo que se siente es la propia aura.




Otro ejercicio es probar con las manos a la altura del corazón. Coloca la mano a unos treinta centímetros del pecho y acércala lentamente. Cuando sientas una leve resistencia, aparta la mano hasta que la resistencia desaparezca y luego vuélvela a acercar lentamente hasta que sientas la barrera definitiva creada por tu aura.

Vuelve a repetirlo pero llevando la mano a unos pocos centímetros del corazón: la mano se acercará más al cuerpo antes de que se sienta alguna resistencia. Esto se debe a que los chakras crean más energía que cualquier otra zona y resultan fáciles de ubicar.

Una vez que has sentido el aura alrededor del chakra corazón, intenta localizar y sentir el aura que hay alrededor de los demás. Con la práctica continuaras desarrollando la percepción de la propia aura y ya podrás experimentar la de otra persona.

Para lograr percibir las auras de otros, invita a una persona cercana a sentarse en una silla y colócate detrás de él o ella colocando las manos a unos treinta centímetros a cada lado de su cabeza. Comienza a acercarlas lentamente hasta notar una resistencia. Experimenta acercando y alejando las manos. Una vez que hayas sentido el aura de la otra persona mueve las manos alrededor de su cuerpo para comprobar si puedes seguir el aura.

Luego de realizar estos ejercicios puedes empezar con Ejercicios Avanzados.

 Siéntate en un lugar cómodo, bien relajado, en un ambiente con luz suave.

Junta las puntas de los dedos índices y míralos durante unos diez segundos. Luego separalos despacio. Podrás notar una hebra de energía fina y casi invisible que se extiende y mantiene unidas las puntas de los dedos, aun cuando las estés separando lentamente.




Las primeras veces que lo hagas, es probable que el vínculo desaparezca cuando se separan los dedos un centímetro, pero con la práctica permanecerá visible incluso con los dedos separados por diez centímetros o más. En cuanto puedas ver esas hebras de energía, ya serás capaz de percibirlas  en todo momento y bajo cualquier circunstancia.

Intenta de nuevo el ejercicio anterior con los cuatro dedos de una mano tocando los dedos de la otra. Cuando separes las manos, notarás corrientes de energía uniendo todos los dedos.
Si otra persona realiza el ejercicio al mismo tiempo, intente ver las corrientes de energía que unen las puntas de sus dedos. Es estimulante ver el aura de otra persona por primera vez.

Con las puntas de los dedos de una mano toca las de la otra persona y lentamente separalas. Podrá ver la corriente de energía pura que une los dedos.

Pídeles a varias personas que se sienten alrededor de una mesa, en un ambiente con luz tenue y apoyen ambas manos sobre ella con las puntas de los dedos apuntando hacia el centro. Solicítales que se relajen e intenten ver una fina red de líneas que atraviesan la mesa uniendo los dedos.

Quizás tarden unos minutos en ver algo, pero en cuanto una persona lo vea las     demás también lo irán viendo.  Producen un efecto hermoso, las hebras de energía entrelazadas que atraviesan la mesa.

Cuando las personas desarrollan por primera vez la visión áurica, lo que ve es el doble etérico como un espacio entre el cuerpo físico y el aura propiamente dicha.

El doble etérico  es un entorno extremadamente fino, que se extiende entre uno y dos centímetros alrededor del cuerpo.

Ahora ya estás preparado/a para ver tu propia aura! te recomiendo ubicarte frente a una pared de color blanco o crema, iluminada con luz suave. Extiende el brazo derecho hacia  adelante y levante el antebrazo de modo que los dedos apunten hacia el techo. Mira la pared a través de los dedos de esa mano, centrándote más en la pared que en la mano. Pasados unos minutos, notarás el aura de la mano a tu alrededor, con un color casi transparente e incolora. Céntrate en ella, más que en la pared. Si desaparece, vuelve a centrar la vista en la pared hasta que reaparezca. Observa la punta de los dedos y quizás veas finas corrientes de energía que irradian de los dedos.

Experimenta con la otra mano, luego bajo otras condiciones de iluminación y por último, con otras partes del cuerpo.

¿Quieres  ahora ver el aura de otra persona? Pídele a alguien que se sitúe delante de la pared y ubícate  enfrente a un metro de distancia centrando la mirada en la pared. Notarás un aura nebulosa que la rodea por completo. Con práctica puedes acercarte e intentar tocarla.

Volviendo a tu posición inicial, continúa mirando el aura y pídela a la otra persona que  piense en algo que lo irrite o que trate de visualizar los pensamientos negativos y limitantes que los perjudican o sus miedos. Podrás observar en la percepción de la energía, si te sientes mal abandona el ejercicio hasta que tu nivel energético vuelva a su lugar y se equilibre.

Luego realiza este ejercicio pidiéndole que se enfoque en pensamientos positivos, de creación, de amor, de prosperidad, de salud y veras lo bien que se sentirán ambos.

Si continuas practicando notaras que el campo magnético de atracción si existe, y te darás cuenta que debemos estar entrenados y ser conscientes como observadores de la vida, que si estamos expuestos a personas con campos magnéticos negativos, esa toxicidad sino te preparas y te proteges será unos de los obstáculos diarios que te alejaran de tu propio poder de atracción positiva.




Imagínate estar rodeado de gente que te envidia, de gente que no quieres que avances y prosperes, el campo magnético de esas personas invadirá tu aura, deteniendo tu propio potencial…



Enlace al sitio web del autor: www.elpoderdetumente.com.ar 





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