lunes, 20 de noviembre de 2017

¡Entrevista a Pedro Infante!




"Yo te aseguro que yo no fui"









José de Cádiz



Pocos ídolos hay en México tan queridos como Pedro Infante.  Que se quedan a vivir para siempre en el corazón de su pueblo.  Pedro Infante, es definitivamente una leyenda que se inmortalizó con sus canciones y películas. Poseedor de un carisma y una personalidad sin precedente que lo elevó a la categoría de súper estrella.






Originario de Mazatlán, Sinaloa  (1917-1957).  Su familia se traslada a Guamúchil, donde vivió Pedro su adolescencia trabajando en diferentes oficios incluyendo la carpintería. En Guasave, inicia su carrera como cantante en el grupo "La rabia", y más tarde se presenta por primera vez en una radiodifusora sinaloense: La XEB.  Su novia, María Luisa León, lo motiva a probar suerte en la capital y viajan juntos con una maleta llena de ilusiones.  

El sueño de Pedro era convertirse en un cantante famoso.  La vena artística la traía en la sangre pues su papá y otros miembros de su familia tocaban en una orquesta de ese estado norteño. El talento y la gracia se le desparramaba por todos los poros. Su voz y carácter franco le abrieron las puertas del éxito musical y cinematográfico.

Pero dejemos que sea el ídolo, en esta entrevista, "desde el más allá", y con su estilo característico nos cuente sus experiencias en esta vida:






--Oiga, don Pedro, ¿cuál fue la primer canción que gravó?

--Me primer grabación se llamó "Guajirita", con la RCA Victor, y tuvo un éxito relevante.

--¿Es cierto que trabajó de carpintero en su adolescencia y que su familia era muy pobre?

--Muy cierto, y déjame decirte que también era el oficio del nazareno.  Vengo de una familia muy humilde de 14 hermanos, pero nunca nos faltó el pan gracias a Dios. Mis padres eran honrados y nos inculcaron buenos principios. Mi papá fundó un grupo musical y ahí me inicié como cantante.






--Afirman que de Guamúchil, Sinaloa, se fue a probar suerte a la capital.  Que su novia María Luisa León lo acompañó y apoyó en sus inicios como cantante. ¿Por qué la abandonó al llegar al estrellato?

--¡Uuuy huerco! Tocaste una cuerda muy fina.  Me da pena decirlo pero voy a ser sincero contigo. Con María Luisa fuimos muy felices y me casé con ella en la catedral de la Cd. de México.  No teníamos dinero y desayunábamos cafecito negro con bolillos.  Ahí trabajé de músico ambulante hasta que gravé mi primer disco.  Entonces todo cambió.  Hice mi primer película: "En un burro tres baturros", y más tarde "La feria de las flores", y me llovieron los contratos. Las mujeres me asediaban y mi vieja pues se encelaba.  Yo me dejaba querer simplemente. Bueno, siempre me gustaron mucho las féminas. Entonces mi esposa me demandó por bigamia.




--Ud. fue reconocido como un mujeriego empedernido, dicen que se acostaba con todas sus compañeras de reparto.  Coqueteaba con cuanta mujer se le acercaba.  ¿Agarraba Ud. parejo, famosas, anónimas, feas y bonitas?

--¡No hombre! ¡Qué va! Es verdad que me encantaban pero las mujeres bonitas.  ¿Que lo hacía con todas mis compañeras de reparto?, pues no con todas.  ¡Imagínate!, si yo le hago esa propuesta a doña Libertad Lamarque, que era casada, o a Sarita Montiel tan educada,  o a María Félix siendo tan bronca, ¡me mandan a la chingada! Bueno, sí hubo romance con algunas.







--¿Y con la Silvia Pinal, su coestrella en la película "El inocente", hubo acostón o no lo hubo?

--Pues sí lo hubo en Acapulco. Estaba chulísima la Silvia. Además recién divorciada y eramos muy amigos. Hicimos la película en mi casa de Acapulco y después de cada locación nos íbamos a la playa. Yo seré todo lo que tú quieras pero con las mujeres casadas no me meto.

--¿?

--Tengo entendido que nació en Mazatlán, pero más bien creo que era de Culiacán por su forma de comportarse.  Oiga, y con LIlia Prado, su compañera en las películas "Las mujeres de mi general", y "El gavilán pollero", ¿también se la llevó a la cama?

--Fíjate que no y ganas no me faltaron.  Yo le hice la luchita pero LIlia me marcó el alto diciendo: "Conmigo no se juega, Pedro.  No voy a a ser una cuenta más de tu rosario". Y me mandó a volar cuando se lo insinué, jajaja.  El hombre llega hasta donde la mujer quiere. 

--Dicen que en el cine conoció y se enamoró de Irma Dorantes.  ¿Ella fue la última, la penúltima, o que lugar ocupa en su larga lista sentimental?

--Fue la última.  Mi chatita es otra cosa, ella sí me pegó con tubo, y nos casamos por lo civil. Me fui a vivir con ella a Mérida, Yucatán. Pero María Luisa me demandó y anuló la SCJN el matrimonio. La mera verdad yo seguía teniendo mis aventurillas.  Tengo una gran cualidad o debilidad: me gustaba hacer felices a todas las mujeres. Nunca pude decir NO a ninguna.

--Oiga, pero Ud. es bastante cínico, qué dirán sus admiradoras cuando lean esta entrevista.  ¿Sabe que en México aún se le quiere mucho?

--¡Claro que sí! Vi como lloraban en mi sepelio y me siguen llevando flores a la tumba.  Son rete chulas mis admiradoras. Yo también las quiero mucho. Les mando un beso y un fuerte abrazo a - t-o-d-a-s. 




--¿Cuál fue la película que lo catapultó a la fama?

--Empecé de extra en 1939, y luego con la mencionada "En un burro tres baturros", pero las que me hicieron muy popular fueron: "La feria de las flores", "Un rincón cerca del cielo", "Nosotros los pobres", y "Pepe el toro".  Desde entonces las mujeres me adoran.

--Me gustaría que habláramos de su divorcio.  El día que murió en aquel trágico accidente, en 1957,  venía de Merida rumbo México requerido por la SCJN.  Ya lo habían sentenciado por bígamo en un pleito legal con María Luisa León.  Ella nunca le concedió el divorcio y la demanda era por intereses compartidos.

--Hay algo de verdad en todo eso.  A María Luisa siempre le di lo que le correspondía y recibía una jugosa pensión.  Lo que pasa es que me quería despojar y dejarme en la calle.  Las mujeres son terribles como enemigas celosas y máxime tratándose de tu primer esposa.  ¿Tu mujer no es celosa, huerco?

--No, don Pedro, me llevo bien con mi esposa...  Pero sigamos adelante con la entrevista. 

--¿Lupita Torrentera fue su amante o también se casó con ella?

--Fue mi segunda mujer, y tuvimos tres hijos, también nos casamos por lo civil.  Si ellas quieren casorio, como decía el general Pancho Villa, ¡pues hay que complacerlas! Ya ves tú que "el centauro del norte" se casó en 23 ocasiones.

--¿Y con Irma Dorantes tuvieron hijos?





--Una niña.  Ella soñaba en casarse conmigo por la iglesia.  ¡Pero hubiera sido un escándalo mayúsculo!  Si ya de por sí María Luisa me tenía bien demandado ante la SCJN.  Pero fuimos muy felices en Mérida con Irma.  No se puede quejar.

--Dicen que antes de morir en aquel avionazo del 15 de abril de 1957, ya antes se había derrumbado dos veces piloteando aviones.  ¿No le temía a la muerte Pedro Infante?

--¡No manito, para nada! Prefiero gozar 10 años que vivir 100 anciano y acabado. ¿Para qué quieres la vida si no puedes acariciar a una mujer? Me accidenté la primera vez en Zitácuaro, y la segunda en Oaxaca.  Por cierto me partí la cabeza y me pusieron una placa de titanio.  ¡Mira, aquí tengo las cicatrices!






--¡Qué bárbaro! Por lo visto Ud. desafiaba a la muerte.  ¿No le importaban sus fans, parientes, amigos? ¿Acaso medía el éxito a través del sexo?  Hay cosas más importantes en la vida, la familia, el prestigio, otros valores.

--Mira, amiguito,  la vida es corta y hay que vivirla. Para mi el sexo era  mi deporte favorito.  En mi corto periodo de vida yo gocé e hice feliz a las mujeres.  Tal vez me excedí pero no me arrepiento. Aunque no lo creas también poseo firmes principios morales.

--Cuéntenos de su primer novia , Guadalupe López, con quien tuvo una hija, allá en Guamúchil, Sinaloa.  ¿Fue su primer gran amor?

--Fíjate que sí.  Estás bien enterado de mi vida. Éramos muy jóvenes, yo tenía 17 y ella 15 años. Le llevaba serenatas todas las tardes y ella me dibujaba corazoncitos. Sólo con verla me ponía nervioso. Pero ya me había picado el gusanillo de la farándula y me fui a la capital. Me responsabilicé de mi hija. Recuerdo a Lupita con mucho cariño.

--En la vida real, ¿cómo era Pedro Infante?

--¡Pero si yo era buena onda huerco! Mira, con decirte que en mi residencia de la carretera México-Toluca, tenía a toda mi familia viviendo a mis costillas.  Mis padres, hermanos, cuñados, tías, y otros zánganos que ahí comían. Me gustaba ayudar y convivir con los más pobres. Quise mucho a mis padres. Les di todo lo que pude.

--¿Es verdad que ahí tenía un gimnasio donde le encantaba hacer ejercicios?

--Totalmente cierto, me gustaba estar en forma para apantallar a las mujeres, y también a mis compañeros de reparto.  ¿A poco no lucía bien en mis películas?

--No, pues sí, tenía buen físico, y sabía explotarlo.



--¿Es cierto que Ismael Rodrigues fue su padrino cinematográfico?

--¡Por supuesto que sí! El me hizo estrella y un cine especialmente para mi.  Eran películas del pueblo y para el pueblo. "Nosotros los pobres y ustedes los ricos", me consagró en el gusto popular.  Ismael, fue como mi padre.  Cuidaba cada detalle en las filmaciones.

--En su sepelio estuvieron presentes los actores del cine nacional.  El pueblo se volcó literalmente en las calles para acompañarlo a su última morada.  Inclusive, hubo varios suicidios. ¿Qué significó para Ud. ser un ídolo de masas?

--Agradecido estoy con la vida. Pero creo que me gané ese mérito, siempre di lo mejor de mi mismo.  En cada canción o película yo pensaba en mi pueblo, en agradarle.  Agradezco su inmenso cariño y los llevo siempre en mi corazón.


--¿Padecía Pedro Infante alguna manía o depresión? 

--Pos la mera verdad sí. Me deprimí mucho cuando murió mi padre, también cuando se suicidó Miroslava.  Era mi gran amiga y filmamos juntos "Escuela de vagabundos". No sabes cuánto la sentí.  También sufrí mucho cuando se mató en otro avionazo, Blanca Estela Pavón, mi compañera en la película "Ustedes los ricos". Mi manía era rezar cada vez que salía a escena.

--Le quiero hacer una última pregunta.  ¿Si lo regresaran al mundo qué haría nuevamente?

--Volvería a ser cantante y actor, y le cantaría a las mujeres: "Amorcito corazón, yo tengo tentación, de un beso".  No podría hacer otra cosa mi hermano.






--Por lo visto Ud. es incorregible, don Pedro. Genio y figura hasta la sepultura. ¿Algún mensaje para sus admiradoras?








--Que me sigan llevando flores a la tumba, y que sigan escuchando mis canciones, viendo mis películas.  Que no dejen de rezar por mi para que Dios me perdone por lo enamorado que fui. Que me sigan amando mucho porque yo también las adoro. MÚA.

Pedro se despidió de mi con un apretón de manos.   Luego me guiñó un ojo para señalarme un póster de Ninón Sevilla en sus mejores tiempos, que pendía de la pared de su casa.  

jueves, 2 de noviembre de 2017

¿Culto a la vida o a la muerte?





José de Cádiz


En México el culto a la muerte data de épocas prehispánicas.  Los Olmecas, Mayas, y Aztecas ya ofrendaban a sus muertos.  Los mexicanos sentimos respeto y tristeza por nuestros desencarnados. Otras veces nos reímos o le cantamos a la "calaca". La identificamos con el sufrimiento pero también con la liberación. Quienes creemos en una vida más trascendente sabemos que sólo cambiamos de dimensión.  De un plano de conciencia a otro.  




Vivimos en la 3a dimensión y pasamos a la 4a (la eternidad).  Nadie muere en realidad  porque el alma y el espíritu son eternos.  Por eso a través del sueño (mundo astral) podemos comunicarnos con nuestros difuntos.  Verlos, abrazarlos, recibir un mensaje o advertencia.  Es el mundo de los vivos y de los muertos.  Con la diferencia que un difunto ya no puede regresar a la vigilia y quien está dormido sí. 




Cuando muere un familiar equivocadamente le lloramos.  Cuando debiéramos alegrarnos por haber llegado al mundo celestial.  Ahí donde será juzgado y se encontrará con los suyos.  Donde la ley del karma medirá sus buenas o malas obras.  La justicia divina es implacable y nadie podrá escapar de ella. Existe el limbo, el purgatorio, y el infierno.  Un héroe bienhechor no tendrá el mismo lugar que un genocida.





Curiosamente, cuando nace un niño lo hace llorando por llegar a un mundo de maldad. El alma se siente aprisionada en el cuerpo y llora de pena. No ignora que ese envoltorio es producto del pecado. Un niño es sabio porque recuerda vivamente el reino celestial.  A medida que crece los pliegues de la materia lo hacen olvidar aquel reino que dejó.  Lo absorbe lo material.




Los mayas no lloraban a sus muertos y sabían cuando iban a desencarnar.  Se preparaban a tiempo y dejaban sus asuntos terrenales en buenas manos.  Es una de las culturas más evolucionadas espiritualmente del orbe. En 2012 se habló de la profecía maya del fin del mundo. Es metafórico y no literal. Se refería al final del reino material y la supremacía del reino espiritual.  Quién no despierte conciencia para comprender las grandes verdades del cosmos vivirá en desacuerdo con su época.




A partir del nuevo milenio entró de lleno la Era de Acuario.  Es la edad de la confraternidad, altruismo, y amor al prójimo.  Se retomarán los principios espirituales basados en el amor a un Dios omnipotente y universal. El dinero dejará de tener importancia al comprender que la codicia es el origen de todos los males. Vivimos en un mundo de perversidad y mentiras.  Por habernos alejado de los 10 mandamientos de Moisés. Como sabemos Él fue elegido por el padre para darnos a conocer su voluntad. El hombre es necio por naturaleza y tiene la tendencia a vivir en la maldad.








sábado, 28 de octubre de 2017

La poesía: lenguaje del alma





José de Cádiz


El mundo está en franca involución y necesitamos cultivar la poesía. Un genero literario que se lee con los ojos del alma.  Que nos sensibiliza volviéndonos más humanos. Hay desintegración social, guerras, y ausencia de valores.  Una civilización que rinde culto al cuerpo e ignora la espiritualidad del ser humano.  Obviamente se encamina directo al precipicio.

Una sociedad Enajenada con el dinero y los placeres físicos; que mide a los demás por su apariencia y no por su esencia. Si eres guapo, rico, o famoso, tendrás más aceptación en cualquier ámbito. Esa ausencia de moral y ética nos alejó completamente de Dios como creador del cielo y la tierra. Como podemos ver hay tambores de guerra por todas partes. 




Vemos un aumento en la drogadicción, pestes, masacres, corrupción gubernamental, un medio ambiente destruido que nos está cobrando la factura.  Los huracanes y terremotos son consecuencia del recalentamiento del planeta por la tala inmoderada de los bosques. Los polos se están licuando y las mareas están subiendo.  Lo afirman categóricamente los expertos.


Esto lo anuncia la Biblia a través de sus profetas.  Cuando el hombre se aleja de Dios se confunde o extravía como un barco sin timón.  Pierde la perspectiva de la vida.  ¿Entonces qué debemos hacer? Retomar los principios y la fe en un Dios omnipotente y universal. Él nos marcará el camino a seguir.  En cualquier libro sagrado encontramos destellos de luz, y uno de ellos es precisamente la Biblia.  Recordemos que el pueblo hebreo también llegó a alejarse de los mandamientos de Moisés.  Entonces fue dominado y esclavizado por otros pueblos.





Escritos poéticos de la Biblia:




"¿Cuáles son las características de la poesía hebrea? La poesía hebrea utiliza los recursos propios de la poesía cultivada en el antiguo Oriente Medio: la sonoridad, el ritmo, los paralelismos, las repeticiones y antítesis, las imágenes, etc. Cada uno  de estos recursos literarios puede hallarse en composiciones de diferentes géneros. Cantos de trabajo, de amor; sátiras, elegías, fábulas, etc.

¿Cuando aparecen las composiciones poéticas en Israel? Las tradiciones orales acompañan a Israel desde sus orígenes.  Cuando las tribus se  instalan en la tierra de Canaán, sus tradiciones (en su mayoría bajo formas poéticas) entran en contacto con los pueblos que ahí habitaban y con las naciones vecinas. De este contacto se benefician literariamente las tradiciones de Israel.  





De hecho, en el entorno cultural del antiguo Medio Oriente los grandes reinos tenían sus escritos poéticos: poemas del gilgamés, Enuma Elís, himno al sol del faraón Akenatón, libro de los muertos, etc. Cuando se concluye el proceso de formación del Antiguo Testamento, se constata que en casi la mitad de sus textos se utiliza la forma poética. Toda su literatura está empapada de poesía. 

Salmos

Un momento privilegiado del encuentro y del diálogo con Dios es sin duda la oración. Si, además, ésta oración se reviste de poesía y de música , estamos rozando las fronteras de lo divino. Pues bien, eso es precisamente el libro de los Salmos: plegarias de poesía y canción; expresión inigualable de la experiencia religiosa de Israel y una de las joyas poéticas de la literatura universal.






Géneros literarios

Los Salmos son oraciones poéticas que aprovechan al máximo las posibilidades del lenguaje con el fin de expresar la experiencia religiosa de un pueblo y de sus miembros en su relación con Dios.  Se valen de todos los recursos literarios y ponen de relieve las distintas mentalidades existentes en cada época".

SALMO I: El señor protege el camino de los justos


















Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados,
ni se entretiene en el camino de los pecadores,
ni se sienta con los arrogantes,
sino que pone su alegría en la ley del señor,
meditándola día y noche.

Es como un árbol plantado junto al río: 

da fruto a su tiempo y sus hojas no se marchitan; 
todo lo que hace le sale bien.
No sucede lo mismo con los malvados,
pues son como paja que se lleva el viento.

No triunfarán en el juicio los malvados

ni los pecadores en la asamblea de los justos,
porque el señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los malvados lleva a la perdición."


PD: he aquí toda una filosofía de vida.









martes, 24 de octubre de 2017

Rumberas del cine mexicano II




                    La estrella que se dio el lujo de rechazar a Pedro Infante



José de Cádiz



Lilia Prado. Nació en Sahuayo, Michocán, pero su familia se trasladó a vivir a la Cd. de México. Siendo una jovencita quiso trabajar en un circo pero mejor se inscribió a un concurso de belleza y lo ganó.  Luego estudió actuación en el INBA.  Juan Orol, le dio su primer papel en la película: "Tania, la bella salvaje", protagonizada por Rosa Carmina.





Fue una luminaria muy solicitada y carismática.  Cuando ganó el certámen de belleza ingresó a la pantalla grande.  Conocida como "las piermas más bellas del cine mexicano".  Luis Buñuel la lanzó a la fama en 2 legendarias cintas: "La ilusión viaja en tranvía", y un súper cañonazo: "Subida al cielo", que la consagró como una gran actriz.  Filmada en las Costas de Guerrero, México, ganó 17 premios internacionales, entre ellos el de Cannes, Francia, a la mejor película.  Es una joya de la cinematografía mundial. Más adelante puedes verla.





Al lado de Pedro Infante filmó: "Las mujeres de mi general", y "El gavilán Pollero". Fueron grandes compañeros de trabajo pero Lilia Prado llegó a decir del ídolo: "Pedro, era un mujeriego empedernido. Casi con todas sus compañeras de reparto se acostaba, pero conmigo se picó el ojo. Estaba casado con María Luisa León, vivía en amasiato con Lupita Torrentera, y también con Irma Dorantes. Encima quería arrasar conmigo y  llevarme a la cama.  Un día me llevó una serenata a la filmación y estuve a punto de caer rendida en sus brazos. La llegada intempestiva de su esposa me salvó de dar un mal paso.





¡Pedrito era tremendo! En una ocasión filmando una película con Ismael Rodríguez el cantante se ausentó durante una hora. El Director preguntó por él y mandó a buscarlo. ¿Dónde creen que estaba el angelito? ¡Fornicando en un cuartito con la maquillista! Cuando filmábamos llegaba y me abrazaba. De pronto me plantaba un beso. Tuve que marcarle el alto.  Conmigo no se juega", le dije




En "Confidencias de un ruletero", se reveló como una rumbera con chispa y sensualidad extrema. En numerosas cintas mostró sus habilidades y bien torneado cuerpo. El mambo y el cha cha chá fueron sus preferidos pero también abordó otros géneros. Aquí mostrando sus encantos: 







En 1950, el mambo irrumpió en los salones de México y en toda América latina. Pérez Prado, recién llegado de Cuba amenizó los bailes de Lilia en numerosos filmes. Fue la mejor época de las exóticas y música afroantillana. Aquí tienes una probadita: 







Y para terminar si quieres asomarte a la cultura mexicana y ver a la actriz cantar y bailar en "Subida al cielo", te encantarán estas escenas.  "La sanmarqueña", es una pieza musical muy guerrerense que los costeños solemos bailar en bodas o cumpleaños.  Fue filmada en poblaciones cercanas al puerto de Acapulco: Coyuca de Benítez, San jeronimito, y Petatlán.  Nada menos que mi tierra.





La cinta se llama Subida al cielo haciendo alusión a un camino de terracería tan empinado que parecía subir allá precisamente. Es la mejor película de Luis Buñuel porque dio a conocer al mundo nuestro folclor. Un filme que los mexicanos recordamos con mucho cariño.  1951:






Luis Buñuel, fue un director español que amó mucho a México.  Se nacionalizó mexicano. Un gran honor que haya filmado aquí: "Los olvidados", mostrando el lado miserable de la Cd. de México.  Película que fue prohibida en su tiempo, pero en Cannes, curiosamente, se llevó 7 grandes premios. 




martes, 10 de octubre de 2017

Rumberas del cine mexicano I



¡Guau!





José de Cádiz


El cine mexicano tuvo su gloria y esplendor en los años 40s y 50s.  La llamada época de oro era una industria poderosa que exportaba películas a todos los países. El llamado Star sisten o fabricación de estrellas estaba en su mejor momento.  Productores y directores elegían cuidadosamente a personajes carismáticos que convertían en verdaderos ídolos.  Magnéticas, bellas, y con un fuerte atractivo sexual. Dotadas de gran fuerza interior y capaces de arrastrar a las masas.





El cine siempre ha exigido belleza y talento. Por esa época nace un género que pronto llamó la atención por la sensualidad de sus bailes: El llamado cine de rumberas.  Los espectadores quedaban impactados siguiendo el contoneo de caderas de Ninón Sevilla o Amalia Aguilar.   Meche Barba o Lilia Prado causaban furor bailando la rumba o el cha cha chá.  Rosa Carmina y María Antonieta Pons destilaban sexualismo con sus frenéticos movimientos del cuerpo. 

En 1938 llega a México María Antonieta Pons, con su descubridor y esposo, Juan Orol. El director más representativo de estas ricuras. Ellos habían filmado en Cuba la película “Siboney”, con gran éxito.  Pero el gran torrente inspirador vino con la película “Humo en tus ojos”, con Meche Barba como protagonista, en 1947.  A partir de ahí  se filmaron 20 o 30 películas cada año.  1950 batió records con 50 cintas de bailarinas exóticas.





Ese mismo año llega a México el mambo, con Damaso Pérez Prado como su descubridor, que revolucionó el baile. Un ritmo contagioso y estremecedor para regocijo de la juventud. El termino rumberas proviene del ritmo llamado rumba, el preferido del público en estas películas. El mambo y el cha cha chá llegaron después pero también lo utilizaron estas artistas. 







Directores destacados de esta modalidad fueron: Juan Orol, Alberto Gout, Fernando Cortéz, Alex Philix, Ernesto Cortázar, Gilberto Martínez Solares, Joselito Rodríguez, Julián Soler, entre otros.  Todos encontraron una veta de oro en esta modalidad  cinematográfica.  Definitivamente le debemos mucho a Cuba por habernos enviado a rumberas tan preciosas como: María Antonieta Pons, Rosa Carmina, Ninón Sevilla, y Amalia Aguilar, que junto con las mexicanas Meche Barba, y Lilia Prado, son las más representativas de la industria bailable. 

Aquí te las presentamos una a una.  Empezamos con la sensualidad explosiva de Meche Barba. Rumbera mexicana protagonista de películas como: Cortesana, Acá las tortas, La venus de fuego, El pecado de Laura, y tantas otras donde exhibía sus encantos y delicioso contoneo de caderas.








Sus películas causaban sensación entre los espectadores que hacían interminables colas en los cines de barrio y de categoría en toda Latino américa, Europa, y Asia. Era una de las más taquilleras.  Se retiró del cine en 1954. ¿La razón? ¡Se casó y cambió las lentejuelas y chaquiras por los pañales!







Aquí la contemplamos en toda su maravillosa exuberancia:








En el próximo capítulo te presentamos a Lilia Prado, la musa predilecta de Luis Buñuel en "Subida al cielo", y "La ilusión viaja en tranvía". Y en tantas otras películas que quedaron en el corazón de los cinéfilos que se movían en sus butacas al compás de ritmos epilépticos.  Sus espectaculares bailes de mambo y cha cha  chá son de antología.  ¡No te los pierdas!









jueves, 5 de octubre de 2017

El rostro oculto de Marilyn






Cap. VIII

La estrella es brutalmente golpeada

José de Cádiz 



Aquel sueño donde vi a Marilyn rodeada de gente muerta me había dejado impactado.  Me levanté de madrugada a correr como 5 kilómetros. Hice mis ejercicios de rutina y desayuné. No había recibido instrucciones de mis superiores para abandonar la vigilancia de la actriz. La incertidumbre me atosigaba.

Tenía ganas de conversar con mis compañeros sobre nuestra actividad. Llegué al hotel y charlaban amigablemente.  Me extrañó que no hubiera grupos de estudiantes queriendo conocer a la diva. Todo estaba en paz y supuse que Marilyn ya se encontraba demasiado lejos.
 
Intrigado, bajé a la recepción a preguntar. Mi vista se desvió hacia el sofá de aquel lobby donde la había conocido. Recordé sus reflexivas palabras: “Quisiera encontrar verdaderos amigos pero es prácticamente imposible”. Había un recado que leí apresuradamente: “Joe, he decido quedarme, espérame en el restaurante del hotel. Podemos platicar a gusto y desayunar. Besos, Marilyn”.

El alma me volvió al cuerpo. Es increíble cómo pasamos de la tristeza a la felicidad en un santiamén. Como si la dicha dependiera del tiempo y no del azar. Caminé de prisa rumbo al restaurante. Me sentía como maratonista ganando una medalla olímpica. Eran las ocho A M y había unos cuantos comensales. Me metí al baño a corregir mi apariencia. El ejercicio diario me sentaba muy bien.

Desconocía por qué se había quedado Marilyn pero tampoco me importaba. Cuando la conocí le había regalado flores y salí a la calle a comprar un ramo grande de rosas. En la mesa saqué un libro de bolsillo para disimular que estaba leyendo. En realidad sólo pensaba en ella mientras mi reloj parecía detenerse sin misericordia.

Por fin divisé a lo lejos a una rubia despampanante abriéndose paso entre los comensales como un vendaval. Una mujer                                extraordinariamente bella caminando en dirección a mi mesa. No pude resistir el impulso de ir a su encuentro. Expresé:







--¡Qué gusto verte!  Creí que ya no lo haría más.  Te hubiera extrañado mucho.

--Yo también.  Pero déjame caminar que traigo un hambre feroz.

Al ver las flores comentó satisfecha:

--Eres muy detallista, ¿cómo sabías que me gustaban las rosas?

--Será que estoy empezando a adivinarte el pensamiento.  A una mujer espléndida le encantan las flores. Eres exuberante y supongo que muy apasionada.  Sólo que como a cualquier otro me gustaría conocerte un poquito más de cerca.




 --Te advierto que pocos hombres han sabido despertar mi pasión.  La mayoría son una nulidad en la cama.  Han pasado por mi vida sin dejar huella alguna.  ¿Acaso no lo sabías?

--Por supuesto que no.

Tomó asiento mientras yo la escuchaba intrigado. Aquella confesión me había dejado perplejo.  Pidió la carta y eligió chuletas, sopa de verduras, jugo de naranja.  Parecía dispuesta a cargarse de energía. Pedí lo mismo y me hubiera gustado respirar su aliento, beber en su vaso, pero me contuve.

Agregó:

--Fíjate que me aterra la idea de volver a Hollywood.  Como si no perteneciera a ese mundo. He tenido sueños horribles.




Iba a contarle mi sueño pero cambié de parecer por ser muy deprimente. Dije:

--Quítate esas ideas de la cabeza.  Me has dicho que debemos enfrentarnos a la vida como sea. ¿Qué te pasa ahora?

--No puedo evitar sentirme agobiada.  Trataré de despejar cualquier superstición. Espero me ayudes a recobrar la entereza.

-Haré todo lo posible.  Esta tarde me gustaría invitarte al cine, ¿te gustaría alguna película en especial?

--Hay una cinta española llamada “Locura de amor”, y me encantaría verla.  Pero iré sin disfrazarme porque quiero ser yo misma. Con defectos y virtudes.

Continuamos charlando amigablemente. Marilyn parecía llenar con su sonrisa aquel local.  Con su sentido del humor bromeó con los camareros quienes ya se habían enterado quién era y estaban contentos de atenderla.

Más tarde quiso salir a tomar el sol en Playa condesa. Se puso sus gafas y contempló el mar sentada en la arena. Al ver el oleaje azul decidimos bañarnos. Los dos traíamos traje de baño como si esperáramos ese momento. Era la segunda vez que veía a Marilyn semidesnuda y no pude evitar inquietarme. Su sensualidad era francamente desbordante.




Salió del agua y se tendió boca arriba en la playa. Se recargó en un montículo de arena y me pidió le untara un bronceador.  Deseaba adquirir un tono de piel dorado.  El contacto físico me excitó sobremanera y disimuladamente me volteé de espaldas.  Demasiado tarde porque la rubia observó discretamente los atributos de mi entrepierna.  Sonrió con disimulo mientras desviaba su mirada hacia otro lado. Continuó sus confidencias:

--¿Sabes? Pienso que soy una mujer complicada.  A veces quiero estar sola y encerrarme en un mutismo inexplicable. Otras tengo necesidad de ser amada con delicadeza. Ninguno de mis maridos lo comprendió y lo lamento. Frecuentemente despierto en las noches llorando. Un psicólogo me dijo que tengo heridas profundas de una niñez no resuelta. Necesito superarlas para ser feliz.



--Quizá te afectó mucho el incidente de tu infancia.

--Creo que demasiado.

Completamente mojados observábamos tranquilamente el panorama. A distancia pequeñísimos veleros se alejaban de la bahía semejando novicias despistadas. Nos invadió una mezcla de nostalgia y sensualidad. No podía quitarme de la cabeza lo que me había dicho acerca de los hombres. Obviamente era una mujer experta.  Añadió:

--Anoche recibí la llamada de un editor. Me ofrecen un millón de dólares por mi diario.  Ni siquiera se identificó el interlocutor.

--¿Por eso decidiste quedarte?

--No, también por otros motivos.

Me dijo entusiasmada que su diario valía mucho dinero. A veces era tímida pero otras tan arrebatada como una amazona. Esos altibajos anímicos tenían un trasfondo psíquico. Sería inútil tratarla con psicólogos puesto que ya lo habían hecho en California. Yo no tenía ni idea cómo tratar un trauma pero me propuse ayudarla a cualquier precio.

Sin querer me había confesado  el abuso de su infancia. Ahí estaba el origen de toda su desdicha. Ese miedo y a la vez atracción fatal hacia los hombres.  Decidí comprar un libro que hablara sobre el tema. Era el momento de informarme más al respecto.  Visitaría bibliotecas, hablaría con especialistas.

Regresamos al hotel a medio día y dijo quería descansar. Pedí permiso al comandante para ir a una librería.  Un título llamó poderosamente mi atención: “Cómo superar traumas de la infancia”. El autor era un poco complicado pero se me gravó un enunciado: “Las personas traumadas sufren mucho, necesitan superar ese trance reviviendo el impacto emocional que las postró.  Deben ser tratadas con delicadeza y mucho amor.  La libido puede ayudar”.  De manera que el sexo también era terapéutico.






2 horas más tarde regresé al hotel dispuesto a llevarla al cine. Me llevé una desagradable sorpresa: Norma Jean yacía inconsciente en la alfombra de su suite. Pensé que se había desmayado pero un hilillo de sangre escurría por su nariz. Sin duda la habían golpeado porque tenía moretones visibles. Me alarmé sobremanera y es que teníamos la misión de cuidarla.  Abrió los ojos pesadamente y le pregunté qué había sucedido:

--Unos salvajes entraron y me golpearon.

--¿Pero por qué?  ¿Por dónde entraron?

  --Exigían les entregara mi diario.  Mi suite tiene un pasadizo secreto que comunica al elevador.

--¡Llamaré a un médico!

--No, por favor, se enterará la prensa y será un escándalo.  Te ruego tengas paciencia. Sólo son golpes externos.

--Pero tú necesitas un doctor, pueden ser heridas graves.

--Tú me curarás, Joe. Trae ese ese botiquín, hay alcohol y medicamentos.

Evidentemente la rubia estaba subestimando el incidente. Por primera vez me percaté del gran peligro en que se encontraba.  Si los sujetos obedecían órdenes eran capaces de obedecer las peores. Traté de reanimarla cuanto pude y pedí una cena para dos personas.  Ella no quiso probar alimentos:

--Norma, dime la verdad, ¿quién te golpeo y por qué?

--Deben ser de mi compañía cinematográfica.  Recuerda, me demandaron por incumplimiento de contrato.

--No te engañes. Una empresa jamás se atrevería mandarte golpear. Un amante sí. ¿Qué está sucediendo realmente?




Intentó desviar la conversación:

--Es muy tarde y quiero descansar. Tengo que regresar pronto a California.  Les dije que olvidé mi diario en Los ángeles pero lo guardé en la administración. ¿Te gustaría hojearlo?

--Son cosas que sólo a ti te conciernen –-dije disimulando mi curiosidad.

Norma lo solicitó por teléfono y me lo mostró amablemente. Palpé con expectación un cuaderno de pastas rojas, ¿qué secretos guardaba para ser tan codiciado? Luego se puso a escribir febrilmente.  Yo salí a notificarle la situación a mis compañeros quienes juraron no haber visto entrar a nadie.


A partir de ese día decidimos reforzar la vigilancia para cuidarla día y noche. Si le hubiera sucedido algo más grave estaríamos todos  en la cárcel. Gracias a Dios todo quedó en la más absoluta discreción de la actriz.

Me encontraba confundido con mis sentimientos. Nunca imaginé ver a Marilyn golpeada tan brutalmente. Ese diario ocultaba algo muy delicado que alguien quería desaparecer. Comprendí que la actriz no quería involucrarme en su vida privada.  Había sido demasiado parca en sus explicaciones. ¿Por qué tendría que regresar pronto a California?


Esa noche no dormí y una duda me abrumaba. Si mis compañeros se encontraban apostados frente a su cuarto ¿cómo tan fácilmente habían entrado a golpearla? ¿Eran los mismos agentes del FBI que la seguían un día antes? No me parecía lógica toda esa maraña de acontecimientos. Algo no encajaba del todo y me propuse averiguarlo con cautela. Era mi trabajo pero lo hubiera hecho con gusto aunque no me pagaran. 

Pretendía alejar a la estrella de cualquier peligro. Me interesaba demasiado su vida. Demasiado. No quería aceptarlo pero me estaba obsesionando con Marilyn. De la admiración había pasado a la idolatría y posteriormente a la pasión  más arrebatada.  Me estaba sumergiendo en una vorágine de acontecimientos extremadamente audaces, en los cuales no habría marcha atrás. En adelante el azar marcaría el rumbo de cada suceso.  







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"Yo te aseguro que yo no fui" José de Cádiz Pocos ídolos hay en México tan queridos como Pedro Infante.  ...